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Padel / Entrevista

Manejando la pareja

Gustavo Pratto cuenta su experiencia como entrenador de la dupla N° 1 del planeta.

Miércoles 24 de abril de 2019, por Redacción

Gustavo Pratto, consagrado como DT, trabaja con los N° 1 del mundo.

Gustavo Pratto, consagrado como DT, trabaja con los N° 1 del mundo.

Adelantado para su época, Gustavo Pratto fue uno de los primeros jugadores nacionales que desembarcaron en España para competir al máximo nivel del padel profesional. Su categoría lo ubicó entre los mejores y, a partir de eso, su vida está ligada con el deporte también por fuera de la cancha. Formador de jugadores, con una academia propia, el quilmeño hoy es el entrenador de la pareja N° 1 del World Padel Tour: los puntanos Daniel Sanyo Gutiérrez y Maximiliano Sánchez. Desde Valladolid charló con DQ y cuenta su gran presente.

“Hace prácticamente seis años que comencé esta etapa como entrenador/formador y la verdad tuve mucha suerte porque me fue mucho mejor de lo que esperaba. Desde que me retiré, tuve la suerte de entrenar a una de las cuatro mejores parejas del mundo y ahora, a la que está primera en el ranking. Me siento un afortunado”, comenta Pratto al comenzar la charla.

- ¿Cuantas parejas has dirigido en este tiempo?

- A muchas. En la actualidad entreno, entre chicos y chicas, a más de veinte jugadores profesionales. Por suerte he dirigido a grandes jugadores y a casi todos los considero mis amigos. Lo bueno de tener a tantos jugadores de ese nivel es que siempre estás aprendiendo.

- ¿Cómo llegaste a ser el entrenador de la primera pareja del ranking? ¿Qué significa para vos?

- Conocí a Maxi y Sanyo cuando eran muy jóvenes. Creo que los ayudé en esa etapa y ahora fueron ellos los que han pensado en mí por esa amistad. Es un orgullo poder entrenarlos, pero no por la labor que me toca, sino por tener la posibilidad de ayudarlos en un pequeño porcentaje a que ellos cumplan su sueño. De eso se trata ser entrenador, se intenta dar una mano para que los jugadores consigan sus metas y sean más felices.

- ¿Cómo es tu tarea con ellos durante el año y en el momento de los torneos del circuito?

- Somos un equipo de dos entrenadores. Tengo una hija y mi prioridad es estar con ella, así que una dupla es lo mejor para no tener que ir a cada torneo. Mi trabajo es entrenarlos cada día y en los torneos acompañarlos en los partidos.

- ¿Se trabaja de forma especial por tratarse de los mejores de la actualidad? ¿Siempre hay cosas para mejorar?

- Es un trabajo normal, como cualquier otro jugador tienen cosas que mejorar. Obviamente, todo lo que hagan tiene más repercusión por su exposición, pero para mí son chicos en busca de un objetivo, nada más. No los diferencio y los trato como a todos. Es importante quitarle importancia y dedicarse a intentar ganar partidos. Los ranking y demás no son para mí. Solo intento que mejoren. Cada día.

- Hasta el año pasado también trabajabas con otro quilmeño, Lucho Capra, que viene teniendo un gran avance en el circuito…

- Si, con Lucho tenemos una relación especial. Siempre lo entrené desde que está en España, nos queremos mucho. Aparte, al ser quilmeño imaginarás que tengo mi corazón con él. No sé si será conmigo de entrenador pero siempre querré que gane torneos y que sea el mejor. Eso nada lo podrá cambiar.

- ¿Cómo viene el trabajo con los chicos de tu escuela?

- La verdad que estamos en una etapa de pleno crecimiento. Vamos a lanzar un club mucho grande, con todas las comodidades, para que se transforme en una academia a nivel mundial. Ojalá podamos seguir formando jugadores como lo hice toda la vida. Espero estar a la altura.

- Hace algunos años nos contabas que tenías ganas de "ayudar a que la gente se supere"… ¿creés que lo conseguiste?

- En realidad, son los jugadores los que podrán responder si los ayudé o no. Lo que sé es que por ahora voy logrando disfrutar de mi trabajo. Conseguí ser entrenador de jugadores profesionales de padel y eso hace que mi vida día a día sea un sueño. Pongo mi corazón y toda mi pasión en hacerlo bien y eso me deja muy conforme.

- ¿Lograste frenar un poco y ganar en descanso o seguís tan activo como en la época que eras jugador?

- La verdad que esto es bastante más duro que ser jugador. Acá entrenás a todo un equipo de jugadores y es imposible que todos ganen. Pero si es verdad que desde afuera los nervios son diferentes. Todavía no pensé en parar, voy a seguir esforzándome para lograr grandes cosas.