
A principios de 1961, donde dejamos en la última entrega de estas queridas vivencias, se estaba disputando el Torneo Hexagonal Nocturno en el que Quilmes se enfrentó con Nueva Chicago, Platense, Banfield, Tigre y Deportivo Morón. Ese fue el puntapié inicial de aquella temporada que devolverÃa al Cervecero a la Primera División, luego de militar una década en el ascenso.
Como ya vimos, en el primer encuentro del certamen, el QAC derrotó sin atenuantes al Deportivo Morón por 3 a 1. Luego, por sorteo, nos tocó enfrentar de local a Nueva Chicago, al que derrotamos por 4 a 2, con goles de Figueroa (1) y Carreño (3). El equipo formó con: GarcÃa; Brescia, Doval; Villalba, Nemiña, DÃaz; Coraglio, Panelo, Rivero, Carreño y Figueroa. Los otros resultados de la segunda fecha fueron: Tigre 6 – Platense 1 y Deportivo Morón 2 – Banfiiled 0. Quilmes lideraba la tabla con 4 puntos.
En aquellos momentos ya se empezaba a vislumbrar las ambiciones del Cervecero por su retorno al cÃrculo privilegiado, esa era la ansiedad máxima de todos los simpatizantes que siempre colmaban las tribunas. En esa hermosa etapa de Quilmes, éramos locales en todos lados.
Por la tercera fecha y en cancha de Platense, que, al igual que la nuestra, tenÃa iluminación, enfrentamos a Tigre. Fue una actuación descollante en todo sentido. Un fútbol práctico y vistoso, que daba gusto verlo. Ganamos por 3 a 0, con goles de Rivero, Figueroa y uno mÃo, un golazo de casi 25 metros. El equipo fue: Levi; Brescia, Doval; Villalba, Nemiña, DÃaz; Coraglio, Panelo, Rivero, Carreño y Figueroa. En el conjunto de Victoria jugó Guastavino, un defensor que habÃa llegado desde River Plate, el mismo al que le tocó marcarme en mi debut en la primera de Quilmes, cuando realicé uno de mis mejores partidos con los albos, anotando otro verdadero golazo. Ahora liderábamos la tabla con 6 unidades.
El Campeonato Hexagonal Nocturno siguió en todo su esplendor, pero, como siempre, existen partidos imponderables que hacen del fútbol un juego tan hermoso. TenÃamos que enfrentar de local a Platense, el último del torneo, quien realizó un partido muy bueno y nos derrotó por 2 a 0. AlegrÃa grande en el Calamar y desazón en los cerveceros. Sin embargo, no todo fue malo, ya que conservamos la punta. Tuvimos la suerte del Campeón, porque Nueva Chicago derrotó a Banfield, nuestro inmediato perseguidor, por 3 a 1 y Tigre venció al Deportivo Morón por 2 a 1. La tabla de posiciones después de esa derrota quedó con nosotros primeros con 6 puntos, seguidos a una unidad por el Torito de Mataderos.
Los equipos eran sumamente parejos y muy buenos en esa época. Casi no nos sacábamos ventajas, pero el sentimiento de los jugadores quilmeños estaba intacto: querÃamos tener esa copa con todas las ganas. HabÃa en el plantel jugadores de muy buen nivel para la categorÃa y asà lo demostramos en cada presentación. QuerÃamos salir campeones y ese fue nuestro mejor atributo para conseguirlo.
Asà llegamos al último partido del Hexagonal. En Guido y Sarmiento enfrentamos Banfield y el partido fue espectacular para nosotros ya que al vencer por 4 a 1 en una buena demostración de gran fútbol conquistamos el tÃtulo de campeón del Torneo Nocturno, que, vale recordar, fue jugado por los mejores equipos que en pocos dÃas competirÃan por llegar a Primera División en el Campeonato oficial de AFA del año 1961 de Primera División B.
Quilmes Campeón formó con: LevÃ, Brescia, Scianca; Villalba, Nemiña, DÃaz; Coraglio, Rivero, Del Moro, Carreño y Figueroa.
Este tÃtulo fue el comienzo de un gran año que conducirÃa a la gloria.